Fluctuamos...

Vivimos fluctuando... y cuando creemos que estamos bien descubrimos que todo está mal... y cuando sentimos que todo es oscuridad a nuestro alrededor, algo brilla y nos hace creer en sentirnos bien...
Somos así, almas que van del blanco al negro y del negro al blanco tratando de encontrar todos los matices de grises posibles para saborear o lamentar cada instante vivido...
Pero tantas veces, en ese transitar tratando de encontrar el equilibrio entre los dos extremos, descubrimos con pavor que hemos perdido el rumbo y ya no sabemos oscilar entre ambos polos opuestos, si no que nos quedamos estancados, perdidos, anclados..., porque siempre que nos frenamos es en el lado sin luz, en el lado triste, en el lado apagado, en el lado sin brillo...
Si, fluctuamos..., pero hoy siento que el péndulo se ha quedado trabado en uno de esos lados, con la brújula atorada sin rumbo...